El vidrio es un material de lo más versátil. Sí, lo sabemos: no paramos de repetirlo, pero es que es una cualidad difícil de ignorar. Y es que no importa de qué espacio estemos hablando, ya que es un elemento que siempre funciona. Pero quizá podamos sacarle incluso más partido. Por ejemplo, ¡en tu lugar de trabajo! Si pasas parte de tu día en una oficina, el vidrio te puede ayudar a hacer el espacio más acogedor, cómodo y funcional para ti y tus empleados. Por eso, hoy vamos a hablarte de las razones por las que debes acristalar tu oficina.
Y no nos referimos a las ventanas. Aunque son un elemento esencial en cualquier espacio, damos por hecho que tu oficina ya tiene esa parte más trabajada. No, hablamos del acristalamiento de interiores, barandillas, mamparas y otras soluciones que ofrecen determinadas virtudes al sitio. Cada una satisfará una necesidad concreta que tengas, pero, en Vidrios Coruña estamos seguros de que, sea cual sea, esa instalación de vidrio será lo ideal para tu lugar de trabajo.
¿Por qué? Pues por tan sólo cuatro razones.
Mayor cercanía y transparencia

Si estás considerando acristalar tu oficina, es porque entiendes que la organización y estructuración del espacio son vitales a la hora de definir el ambiente laboral de tu empresa. Si hay un despacho en la oficina, no es lo mismo que esté cubierto por una pared opaca que unido al resto de la estancia, sin muros a su alrededor. Si lo observamos desde otra perspectiva, la cuestión es elegir entre privacidad para el usuario del despacho o transparencia y cercanía, esa unión, mejor comunicación interna y sensación de equipo al compartir zona de trabajo con los demás empleados.
Pero ¿y si te dijéramos que no tienes por qué escoger? Un cerramiento de cristal te ofrece un equilibrio entre ambas bondades. El despacho sigue estando delimitado por una pared de vidrio, pero sin obstruir en ningún momento la visibilidad entre los empleados. En el caso de una sala de reuniones, una instalación de acristalamiento te permite comprobar si está ocupada por algún empleado o quiénes se encuentran en su interior, evitando cualquier molestia que pudiera surgir. Para los clientes y entrevistados que acudan a una cita también es un plus, ya que así no se sienten “atrapados” en un entorno nuevo y desconocido.
Mejor organización del espacio

Hemos mencionado la importancia de aprovechar mejor el espacio, pero primero debemos organizarlo correctamente; esto es, acorde a las necesidades de la empresa y sus trabajadores. Piensa en un piso completamente vacío, sin muros ni mamparas divisorias, e imagina que ahí se instala una oficina. Ciertamente, sería posible hacerlo, creando un espacio abierto en el que todos estarían juntos y disponibles, pero es fácil detectar los problemas: la sala de reuniones está unida al resto de la oficina, de igual modo que la mesa del jefe y la cocina, y todas las actividades suceden en el mismo sitio. En otras palabras, sería un caos absoluto.
Lógicamente, esto no es un problema hoy en día, y es que muchas empresas levantan muros o aprovechan los ya presentes para ordenar sus oficinas de la manera más efectiva posible. Las paredes de vidrio son especialmente útiles en estos casos, ya que dividen y organizan las diferentes estancias para lograr un equilibrio perfecto, sin apenas perturbar la labor de los trabajadores ni tener que renunciar a esa privacidad y transparencia que destacamos antes. De hecho, también son capaces de aislar el ruido para así evitar esa contaminación acústica que interrumpe la rutina de muchos.
Más luz y menos consumo

Por supuesto, no nos íbamos a olvidar de una de las principales fortalezas del vidrio. La iluminación es muy importante en cualquier espacio interior, al fin y al cabo, y el cristal es uno de los pocos materiales que nos permite sacarle el máximo partido a la luz natural. Hay estancias que, por motivos estructurales, deben cerrarse con muros opacos, pero, en aquellos casos en los que el vidrio es una alternativa factible, su instalación traerá consigo múltiples beneficios. Entre ellos, la posibilidad de distribuir esa luz natural a través de cerramientos acristalados es de gran interés para muchas oficinas.
A su vez, que la mayoría de la luz provenga del exterior significa que no dependen tanto de la instalación eléctrica, sobre todo en verano, cuando los días son más largos. Esto conlleva con un ahorro energético, muy relevante para la empresa tanto a nivel económico como en materia de sostenibilidad. Y es que es responsabilidad de todos tomar las medidas posibles para garantizar una actividad laboral y productiva respetuosa con el medioambiente. En ocasiones, el consumo de electricidad que realizamos en nuestro día a día puede ser excesivo, por lo que reducir su uso es beneficioso para todos.
Acristalar define el estilo y la imagen de tu empresa

Por último, pero no menos importante, debes tener en cuenta que el vidrio es un material con un gran potencial decorativo. Por tanto, es especialmente útil a la hora de definir la imagen de tu empresa. Aunque la oficina sea un espacio interno, también influye en esa imagen. Por una parte, es un lugar de encuentro entre los empleados y los clientes, así como los candidatos a un puesto de trabajo. Esto significa que la gente de fuera conocerá tu negocio, y causar una buena impresión en esas personas es imprescindible.
Por otra, ¡la estética de la oficina también repercute en tus trabajadores! Si quieres que se sientan orgullosos de trabajar en una empresa moderna y vanguardista, la imagen tendrá que colaborar en ese esfuerzo. Acristalar la oficina es una manera más de establecer el estilo de tu negocio, tratándose de una opción muy elegante que, además, admite diversas opciones de diseño y personalización; como, por ejemplo, a través del vidrio impreso. Piensa que tu oficina es un escaparate y que, en consecuencia, debe servir como una buena carta de presentación para todos, incluido tú.




